Alegría interminable

La Primera hizo un partidazo en Barrio Obrero para superar a La Plata por 34-14 y festejar en el clásico después de 16 años. También se aseguró el tercer puesto en la competencia, que le dará la posibilidad de disputar un repechaje por el ascenso.

Todavía dura la alegría en Los Tilos. Y no es para menos, teniendo en cuenta que tuvieron que pasar 16 años para que los verdes volvieran a festejar en el clásico de la ciudad. Las últimas dos ediciones habían terminado empatadas y esta vez no se les escapó. Los dirigidos por Ramiro Bernal y Leandro Fioravanti hicieron un partido perfecto: superaron 34-14 a La Plata Rugby y, por si fuera poco, clasificaron al repechaje por el tercer ascenso al Top 12, que se jugará con CUBA en tres semanas. Pero antes, Los Tilos deberá cerrar su participación en el torneo de Primera A, cuando visite a Liceo Naval en Núñez el próximo sábado.

Al minuto de juego, fue Los Tilos quien golpeó primero, con un penal de Juan Ignacio Sarasola (3-0). Los verdes se metieron de lleno en campo de La Plata y no dejaron que la visita cruzara la mitad de cancha, por más de veinte minutos. Durante ese lapso, Sarasola probó dos veces más a los palos, pero ambos disparos –muy similares en cuanto a posición y ejecución– se fueron desviados. Sin embargo, el equipo siguió buscando y a los 22 minutos logró la primera conquista, de la mano del ex capitán Matías Russo, que entró con todo pegado a la formación antes de zambullirse al ingoal (8-0). Cuatro minutos después, La Plata Rugby descontó con un try que tuvo origen en un line y final en la fase posterior (8-7). Los Tilos no tomó nota de la aproximación en el resultado y siguió jugando a cuenta del nivel alcanzado hasta ese momento. Volvió a meterse en campo de La Plata y no tardó en volver a marcar, ahora de la mano de Bautista Assereto. El mellizo llegó primero y se encontró con la pelota a un metro del ingoal, tras una brillante habilitación con el pie de Sarasola (15-7). No obstante, los amarillos tuvieron una más antes del descanso. Con un penal a favor en cinco metros, pidieron scrum y lograron forzar la infracción, para obtener un try penal que los dejó a un punto del empate (15-14).

Al regreso de los vestuarios, en el primer minuto del complemento, Miguel Goñi se filtró y corrió varios metros, antes de toparse con un rival y soltar el pase en un dos-uno. Gerónimo Assereto tomó la pelota y no detuvo su carrera hasta apoyar en el ingoal más próximo a la pileta (22-14). Los Tilos era cada vez más protagonista. En eso, Sarasola optó por buscar un line en lugar de los postes, a partir de un penal a favor. Y fue una decisión acertada, ya que de esa formación llegó la cuarta conquista: Los Tilos ganó en la hilera, los forwards jugaron una fase más y cuando Federico Castilla se preparaba para ingresar al ingoal, Sarasola le arrancó la pelota de las manos y se tiró de cabeza al ingoal para llevar la cuenta a 27-14. En el mejor momento de Los Tilos, con La Plata quebrado y sin respuestas, llegó el try de Bautista Gatti (34-14). El octavo bajó la pelota del line y se percató de que no tenía marca por delante. Corrió solo entre todos, aunque nadie lo pudo frenar. Los minutos finales transcurrieron lejos de los ingoales y cuando el árbitro marcó el final, se desató un festejo interminable en todo el club.

La formación inicial fue la siguiente: Juan Casajús, Hernán Ochoteco, Miguel Leiger, Matías Russo, Manuel Castagnet, Federico Castilla, Lucas Santipolo, Bautista Gatti, Miguel Goñi, Juan Ignacio Sarasola, Gerónimo Assereto, Bautista Assereto, Ignacio Mendy, Mateo Tuculet (C) y Nicolás Fernández. Luego ingresaron Mateo Pérez Copello, Iván Korenblit, Tomás Curutchet y Bautista Santamarina.

La Copa quedó en casa

No bien terminado el partido principal, Eugenio Vergara, hijo de Enrique “Quique” Vergara, se hizo cargo de entregar la copa que lleva el nombre de su papá al capitán tilense Mateo Tuculet. Antes de hacerlo, ofreció unas palabras para recordar a quien fuera socio vitalicio de ambas instituciones, como un “verdadero fanático de la ciudad, que siempre quería que le fuera bien a todos los clubes platenses”.

Triunfazo en Intermedia

En la previa, la Inter hizo su parte: se quedó con su clásico, luego de remontar un partido increíble en el que fue perdiendo 5-27. En la segunda parte, los verdes fueron al frente y consiguieron cinco tries para pasar a ganar 31-27. En los minutos finales, La Plata jugó muy cerca del ingoal de Los Tilos, pero el equipo tuvo una buena respuesta a nivel defensivo y finalmente pudo festejar ante el histórico rival. Antes, la Pre A no pudo sostener la ventaja parcial (14-8) y terminó cayendo 14-49.

Tercer tiempo de Camadas

Al término del partido, comenzó el tercer tiempo de Camadas, que había tomado forma durante la semana por iniciativa de los propios ex jugadores. Así, los “ex” de Los Tilos y La Plata pudieron reencontrarse fuera de las canchas y compartir un gran momento, que se extendió hasta la medianoche del sábado.

Almuerzo de camaradería

Como en cada clásico, el almuerzo de camaradería se muda al quincho mayor, para recibir y agasajar a los dirigentes y viejas glorias del club visitante. Hubo intercambio de presentes, palabras de los presidentes y el recuerdo de quienes dejaron su huella en el pasado. No pasó inadvertida la presencia del intendente de la ciudad, Julio Garro.

Homenaje a Kiki y Lucio

Al término de la actividad del rugby infantil, las divisiones M14 de ambos clubes entregaron un reconocimiento a los campeones olímpicos Ignacio “Kiki” Mendy y Lucio Cinti, por su destacada actuación y ejemplar comportamiento en los Juegos de la Juventud Buenos Aires 2018.

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