2015-11-11 | Barrio Obrero

“Un jugador que sabe el reglamento le da un plus al equipo”

En una entrevista exclusiva, Ezequiel Portillo habló de la actualidad del referato en general, y de la importancia de que tanto jugadores como entrenadores estén al día en relación a los aspectos reglamentarios.



Ezequiel Portillo es uno de los tres referees oficiales que tiene el club en la actualidad, junto con Federico Chiarlo y Andrés Damario. En la actividad profesional es perito judicial, pero en Los Tilos se desempeña como entrenador de la M8 y, desde mediados de este año, colabora en M16. Integrante de la camada ’79, se inició en el referato en 2014 y a la temporada siguiente terminó siendo árbitro del torneo más importante de la URBA. Su primer partido en Primera fue entre Manuel Belgrano y GEI, y tras alternar en los Grupos I y II, quedó en el panel de referees del Top 14, donde llegó a arbitrar las semifinales en las categorías Intermedia y Pre Intermedia.
 
¿Cuál es la importancia que se le da hoy al referato en el rugby de Buenos Aires y a nivel mundial?
 
Hoy ha cambiado muchísimo el tema de la parte de referato. A nivel de Buenos Aires, los cursos son mucho más profesionales. Las exigencias son mayores, te diría a nivel profesional. Están mirando todo. Tenés todo tipo de críticas, desde las constructivas hasta las que no lo son tanto. Pero sí cambió mucho la importancia que se le da ahora al referato.
De hecho casi todos los clubes de Top 14 tienen a referees trabajando en el Plantel Superior, en análisis de video y un montón de cosas, justamente para que expliquen las infracciones para no volver a cometerlas. Estadísticamente hay clubes que han bajado de un 20 a un 30 por ciento los penales, a partir del coaching de referato.
Y a nivel mundial, lo que la World Rugby exige es muchísimo. Incluso acá en Argentina, que en agosto de cada año nos dan diferentes tipos de cursos, y estamos una semana concentrados en Buenos Aires. Nos dan un curso de coaching, otro de referato propiamente dicho. Hasta de primeros auxilios, ya que según la WR nosotros somos los primeros asistidores de un jugador con una lesión grave, por la proximidad al jugador, y aparte porque vemos de cerca cómo se golpeó o lastimó. Nos exigen muchísimo.

 
¿En qué aspectos notaste que se empezó a hacer más hincapié en esta última Copa del Mundo?
 
Yo creo que esta Copa del Mundo fue mucho más disciplinaria que las anteriores. Se hizo mucho hincapié en que el breakdown sea lo más limpio posible. Mucho foco en que el tackleador se retire inmediatamente de la situación de tackle. No le dan chance para que se quede ahí, tiene uno o dos segundos y se tiene que mover. A nosotros nos exigen que limpiemos los rucks en menos de 3 segundos. Un ruck que dura más es porque lo hicimos lento. Ahí está la parte preventiva nuestra. Tenemos que evitar que el tackleador quede del otro lado. Que el que está por entrar mal, o no entra por el eje, o quien va a cometer una infracción, debemos pararlo. Entonces, a nosotros también nos estudian. Y así como a Los Pumas los entrenan para limpiar un ruck en segundos, a nosotros también nos piden eso.
Hoy en día nos exigen que la pelota esté constantemente viva. Tenemos que llegar al breakdown, o a la situación de tackle y post tackle, como el medio scrum. Llegar y hacer la pelota disponible para que el nueve la pueda jugar. Si la pelota no está disponible, queda en nosotros advertir esa situación para que el medio la pueda jugar lo más rápido posible. Estamos muy metidos en el juego, y tenemos que entenderlo.

 
Entonces, a diferencia de otros deportes donde se intenta que el árbitro pase desapercibido, ¿puede que el árbitro de rugby esté ganando protagonismo?
 
Acá tenés que pasar inadvertido, pero sos fundamental en el desarrollo del juego. No podés ser protagonista, porque para eso hay 30 jugadores. Vos tenés que colaborar para que esos 30 jueguen un rugby con la menor cantidad de interrupciones posibles. Y ahí tenés que pasar totalmente inadvertido. Pero a la vez sos parte fundamental de que ese juego, que esa bajada de línea, se pueda hacer de esa manera.
También se avanzó mucho este año en cuidar más a los jugadores, desde la cuestión disciplinaria. Vos tenés que cuidar la seguridad del jugador. Por eso es que todo jugador que va arriba, vaya a buscar un kick o saltar en el line, todo aquél que no tiene los pies en el piso, es intocable. Y no importa si te pasaste de revoluciones y lo golpeaste sin querer. Se penalizan más ese tipo de infracciones, como el tackle alto o el golpe sin intención de tackle, y esto va relacionado con la cuestión física. Hoy los jugadores de rugby son muy potentes y si no los parás de alguna manera se pueden lastimar.

 
¿Creés que hay una falta de conocimiento general de la parte más fina del reglamento entre jugadores y entrenadores?
 
Total. Igualmente no soy de la idea de que los jugadores y entrenadores deben saber lo finito del reglamento, pero sí tendrían que saber mucho más. Hay jugadores con años en Primera División que no saben las reglas, como también hay entrenadores que no conocen el reglamento. Yo he visto que preparan y hacen jugadas, que desde el vamos son infracción. Te doy un ejemplo: el saltador en el line tiene dos asistentes que lo levantan, que tienen que levantar y bajar. No pueden mantener al saltador arriba en el line, porque es juego peligroso, y el penal es en contra del equipo que no lo baja. Los jugadores no lo entienden y los entrenadores tampoco. De hecho hay clubes que tienen como jugada preparada mantener al saltador arriba, un tiempo, 5 segundos, para ganarle el penal de offside a la defensa cuando no respete los diez metros (al no haber terminado el line). Bueno, eso es infracción, es juego sucio. Y esas jugadas se entrenan. Entonces vos estás entrenando una jugada inviable, más allá de que después te puedan cobrar equivocadamente a tu favor.
 
¿Cuáles son las consecuencias de esto y cómo podría corregirse?
 
Las consecuencias van desde las infracciones en contra, hasta una infinidad de situaciones que podrían capitalizarse de otra manera. Hay que saber esas pequeñas cosas. Un jugador que sabe el reglamento te va a dar el 110%. Ese plus de ganar pelotas perdidas, donde el jugador las gana a partir de un conocimiento específico de la regla. Un caso: patada defensiva del equipo rojo, la pelota está por salir por línea de pelota muerta, y sería scrum en el lugar desde donde pateó. En cambio, si la pelota se detiene antes de salir y está detenida y el jugador del equipo azul apoya, es salida de 22. Pero si la pelota está en movimiento y el jugador azul toma la pelota con un pie fuera y otro dentro de la cancha, gana ese scrum, y evita la salida de 22 metros, donde generalmente le das la posesión al otro equipo. Este tipo de cosas hay que saberlas, y un jugador que sabe esto te hace la diferencia, porque utiliza el reglamento a su favor.
Obviamente que el desconocimiento se puede corregir. Primero con el trabajo individual de leer el reglamento. Está bueno tener esa inquietud personal de querer saber por qué te cobran algo. Y después con coaching o charlas de referato. Si vos trabajás estos aspectos, vas a tener mejores resultados. Pensá que hoy no menos de 10 clubes de Grupo I tienen coaching de referato en el Plantel Superior. Por algo es.


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