2016-09-01 | Ciudad Autónoma de Buenos Aires

“Fue una experiencia extraordinaria”

En una entrevista exclusiva, Martín Gaitán se refirió a su paso por el club como colaborador en el Área de Coaching. Además, opinó sobre el primer equipo y habló sobre su rol actual en Jaguares.



Al “negro” Gaitán le sobran pergaminos para ser palabra autorizada en el rugby. Debutó como jugador a los 18 años en la Primera del CASI y jugó cinco temporadas en el Biarritz francés hasta el momento de su retiro. En el medio, superó los 20 test con el seleccionado mayor, disputó el Mundial 2003 y estuvo a punto de repetir en 2007, pero una lesión lo dejó al margen y terminó por cerrar su rol dentro de la cancha. Hoy integra el staff de Jaguares como uno de los tres colaboradores de Raúl Pérez (head coach de la franquicia argentina en Super Rugby). Pero antes, tuvo un paso por el Barrio Obrero donde colaboró junto a Mauro Reggiardo brindando clínicas de coaching a entrenadores juveniles. En esta nota, Gaitán cuenta esa experiencia, cómo fue su primer año de trabajo con Jaguares y qué expectativas y objetivos se trazaron para el futuro.

¿Cómo fue la experiencia de trabajar en el coaching de Los Tilos?

Fue una experiencia excelente, extraordinaria. Por ahí no conocíamos a muchas de las personas con las cuales empezamos a trabajar, pero sí conocía a algunos y Mauro (Reggiardo) a otros. Pero la experiencia fue excelente. Desde un principio hicimos especies de clínicas como para todos los entrenadores de juveniles. Después fuimos pasando por diferentes divisiones en distintos períodos, con sus entrenadores y jugadores. Y luego, ya en la última etapa, una vez que pasamos por todos esos procesos, lo que hacíamos era ir a ver los entrenamientos de las divisiones y hacíamos observaciones puntuales a los entrenadores con respecto a lo que veíamos y nos parecía de acuerdo a un plan, una forma de entrenar. Empezamos con el contenido porque creíamos que todos debían manejar el mismo contenido de entrenamientos, con respecto a los conceptos y los ejercicios. Y después, al tiempo, fuimos trabajando en que se labure con una misma metodología. Cuando se fue Mauro (en 2014) se incorporó José Pellicena. Un poco eso. La experiencia excelente, buenísima, muy buena gente. Como en todos los clubes hay formas de pensar diferentes, pero siempre con muchísimo respeto y con muchísimo afecto de todos en general hacia nosotros.

¿Tenés alguna expectativa de continuidad a futuro o creés que el trabajo que hicieron ya está terminado?

Hubiese estado buenísimo poder darle continuidad al trabajo. Yo estoy seguro que hay mucha gente en el club con capacidad para hacerlo. Eso no me preocupa en lo más mínimo. Lamentablemente nosotros no vamos a poder hacerlo. Por el momento no lo permite la actividad que estoy desarrollando ahora con la Unión Argentina. Por un tema de tiempos y porque legalmente no se puede, lo cual es lógico. Pero más allá de la legalidad tampoco podríamos porque el tiempo que tenemos es acotado. Igualmente, con Cochi (José Pellicena) creemos que en el club hay gente muy capacitada que tranquilamente puede darle continuidad a ese trabajo que se empezó a hacer hace un par de años. Yo tengo que aclarar que en el club ya se había empezado a hacer antes de que lleguemos con Mauro, y nosotros creemos que ya venían trabajando muy bien, en muy buena forma. Tal vez lo que nosotros hicimos fue terminar de unificar criterios y conceptos para que hablen todos un mismo idioma, y sobre todo enfocarnos un poco más en los entrenadores que antes. Pero te repito que creemos que hay gente muy capaz en el club para seguir con este proyecto, porque para nosotros es eso, un proyecto.

Manuela, tu mujer, es la hija del “conejo” Funes. ¿Te ayudó a familiarizarte con el club y su gente?

Sí, seguramente me ayudó. A través del “cone” me relacioné con gente de Los Tilos. Pero antes, también, ya tenía relación. Tuve la oportunidad y la suerte de jugar con Rafa Silva, con el cabezón (Matías) Albina. Gente muy amiga, muy querida, que ya conocía de antes. Entonces era un poco y un poco. Gente que ya conocía por mi cuenta y otras personas que fui conociendo a través del “conejo”.

¿Qué te dejó desde lo profesional este primer año de entrenador de Jaguares y cuáles son los objetivos para las próximas temporadas?

La experiencia con Jaguares fue realmente muy buena, muy enriquecedora y muy positivo todo. Durísimo, sin lugar a dudas, en muchos sentidos. No solamente en nivel rugbístico sino también por los viajes, el movimiento, la intensidad del torneo, la calidad de los equipos que enfrentamos. Eso realmente en el día a día, semana a semana, fue muy duro pero al mismo tiempo muy enriquecedor. Lo que hemos aprendido, evolucionado, nos ha ayudado a crecer muchísimo. Tenemos mucho trabajo por delante, sin duda, pero el hecho de estar en una competencia así, quizás todavía no seamos conscientes de lo positivo y bueno que es esto para nuestro rugby. Para nosotros personalmente y para el rugby argentino en general.

El objetivo sigue siendo el mismo desde hace un tiempo. Para la Unión es el Mundial 2019, desde antes del pasado. Todo nuestro trabajo está apuntado hacia esa competencia, donde el objetivo es estar entre los cuatro primeros. Ya avanzamos bastante en el último Mundial, donde logramos eso mismo. Pero claramente lo que buscamos ahora es ser competitivos. Estar entre esos cuatro equipos y poder competir a nivel juego con los mejores del mundo. Con Jaguares seguimos trabajando en forma conjunta para tener cada vez más jugadores, y que esos jugadores sean mejores. Esto se logra compitiendo con los mejores. Entonces el objetivo es ese. Igualmente cada cosa que jugamos la queremos ganar, cada partido y cada competencia, de eso no hay dudas. Aunque sea el mejor equipo del mundo, queremos ganar. Lo que sí no negociamos es la forma con la que lo queremos hacer. Estamos todos convencidos de una misma forma y trabajamos para eso. Queda muchísimo por hacer, mejorar y evolucionar. Eso está clarísimo. Pero estamos convencidos de que queremos ser uno de los cuatro mejores equipos del mundo, con una forma de juego bien definida.

¿Qué te pareció el desempeño del primer equipo de Los Tilos en este Top 14?

Tuve la suerte de ver algunos partidos. Incluso el último, con CASI en cancha de Los Tilos. La verdad me encanta el trabajo que están haciendo los chicos, todo el staff del plantel superior. Se ve que han hecho un muy buen trabajo. A veces, como decimos nosotros, no todo se refleja inmediatamente en resultados. Pero hacen un juego dinámico, con mucha vocación de ataque, con mucho ritmo. Se nota que los jugadores cada vez se sienten más cómodos, realmente creemos que están haciendo un buen trabajo. A mí personalmente me gusta ver cómo cada vez aparecen más chicos jóvenes jugando en el plantel superior. Y siento que están atrás de un proyecto y no solamente atrás de un periodo, o de un año o una temporada. Trabajando en función del club y eso a mí me gusta mucho. Ojalá que lo puedan seguir llevando adelante. Hay que tener tal vez un poco de paciencia, que se está trabajando bien y que en algún momento todo este laburo que vienen haciendo hace años, no solamente en plantel superior sino en juveniles también, porque esto no es de ahora sino que es de los chicos que estaban trabajando el año pasado también, esto en algún momento va a pagar. Ojalá que lo puedan seguir llevando adelante.

Sobre el final de la entrevista, Martín recordó los últimos días como colaborador en el club: “Me acuerdo que trabajamos con los entrenadores de plantel superior, muy corto tiempo, porque la prioridad fueron siempre los juveniles. Pero estuvo bueno porque en un momento estaba todo el club laburando de igual manera, con objetivos parecidos y eso es interesante. Y creo que se mantiene al día de hoy, con objetivos alineados.”

Foto: prensa UAR


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